martes, 5 de agosto de 2014

literatura y amistad. gabriela wiener en llamada perdida



acabo de terminar hoy en un vuelo santiago de chile- toronto, el libro de gabriela wiener, llamada perdida, el tercer libro de la autora, publicado por una de las más bellas editoriales independientes peruanas: estruendomudo, y en el que reúne un conjunto de crónicas que van desde la maternidad a la sexualidad, los tríos amorosos, los viajes, el internet y el amor de pareja, la distancia y el amor, los teléfonos inteligentes y la distancia real de dos seres que comparten sus ubicaciones en un iphone, tirados en una misma cama. un teléfono que a pesar que estén en la misma cama les devuelve una distancia de 35 kilómetros cuadrados o algo así, pero sobre todo un libro que reflexiona acerca de la amistad y la literatura, de esas llamadas perdidas entre españa y lima, del desarraigo y arraigo en un país, las listas de lo que a la autora le hace bien de españa, las listas de las cosas por las que se fue del perú, listas que a veces coinciden y que dejan tanto al narrador-protagonista en un limbo extraño, pero al lector también, en tanto a ratos ese lector se estaba preguntando los mismo: si volver o no volver a poner marcha atrás. si retroceder.
este libro es tal vez uno de los libros más maduros de la autora, y bueno, nunca digo eso de libros maduros, como una categoría moral terrorífica, o de un interlocutor con gárgaras literatosas, pero sí ahora último me parece que es una realidad externa a esas categorías morales, y más que maduro, porque podría usar el mismo adjetivo para el buenísimo y recién publicado libro cosas que nunca te dije de maría josé viera-gallo, un libro también "maduro", pero creo que es mejor decir que son libros en que se dejó atrás esa niña por un rato y se plantó la escritora a narrar ciertas heridas conscientes y constantes de viajes, aviones, de múltiples desarraigos.
wiener se enfrenta en este libro a su aprendizaje de todo ese "primer mundo" que luego muta en un quinto mundo o decimosexto mundo y que es reemplazado en eso de las primeras mundeces por un latinoamérica que es quien hoy está en auge o en crecimiento brutal, por lo menos para la cabeza de los artistas o escritores que nos contamos bien ese cuento, para no sentir la tristeza de ese lugar en que un día creímos y se desmoronó, llamado europa.
todo lo que la narradora-protagonista aprendió en esos rincones catalanes. cómo mutó su escritura, su sexualidad y cómo es que la amistad quedó intacta, aunque los amigos no fueran lo cool de lo cool, y que se dedicaran a lavar autos, limpiar culos o cantar en las esquinas de esos primeros mundos.
en un viaje imaginario y a ratos real hacia el país desde donde salió hace unos 10 años, perú; viaje que es acompañado por una súper reflexión acerca de las amistades que dejó en lima, punto central de este libro, amistades que viajaron al igual que ella a barcelona, las que volvieron a lima después de la gran crisis que azota hoy a ese continente.
una prosa hermosa, un imaginario libre, enorme. un imaginario que completa cada uno de los textos, les da toda una circularidad, una redondez.
amo este libro. le he seguido la pista a gabriela desde que leí sexografías. sobre todo lo amo, porque en estos días no dejo de pensar en esa ecuación de la amistad y la literatura. los amigos y las supuestas carreras literarias. porque como dice gabriela, y que remarqué muchísimo: "lo bueno y lo malo de los amigos verdaderos es que siempre te recuerdan quién eres, te señalan el lugar donde se encuentra lo que de verdad importa, el lugar de donde vienes, y el lugar del que nunca podrás irte, aunque recorras miles de kilómetros, tomes cien aviones y te mudes a otra ciudad".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Claudia, lo digo desde que te conoci. Eres una gran lectora como editora. Un abrazo donde andes

claudia apablaza dijo...

quién eres?

Canela Panal dijo...

Hermoso y cojonudo libro