lunes, 28 de mayo de 2012

su marido trajo tres caballos (de goo y el amor)





SU MARIDO TRAJO TRES CABALLOS MÁS desde lejos. Venía arreándolos. Uno café, otro negro y uno blanco. Los puso también a tomar agua. Abrían más el grifo y toda la calle comenzó a inundarse. Yo miraba desde un agujero de la ventana de casa. Cagadísima de miedo. Estaba oscuro, supongo que ellos veían que los estaba observando. Tenía el teléfono en la mano para llamar a mi amigo S. si es que intentaban decirme algo desde lejos, o llamar a la reja de casa.
Quería un motivo para llamar a S.
Sentía que lo amaba.
Lo de los caballos me parecía sensato.
Estábamos a miles de kilómetros de distancia.
No tenía conexión a la red en esa casa.
Necesitaba volver a ver a S. Quería verlo desaparecer por la puerta de su departamento con su traje y que me llamase una vez hubiese llegado a su trabajo, una, dos veces para despertarme: a las 9, a las 930, a las 10.09.
Después de esa llamada sentí que me había enamorado de él.
Días después fui al sucucho de Bombero Núñez y se me olvidó.

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