martes, 23 de agosto de 2011

qué bello! voy a camuflar lo que escribí hoy

carta 1: llevo una capa bastante ridícula

goø, voy en un maldito caballo intentado regresar a nuestro pueblo, darte una sorpresa de regreso, de que ya estoy de nuevo, de que estoy vivo, completo para ti, que esta vez sí que no volveré a irme. ¿dónde estás? espero llegar en un mes más, aunque no lo tengo claro. este caballo avanza a ritmo de tortuga. es horrible, marrón, patas chuecas, una lengua gigante, y pareciera que hubiese cogido alguna enfermedad. voy parando en sitios a descansar, duermo donde me pille la noche. llevo una capa roja que se me ve bastante ridícula, todos me miran en la calle, pero cómo no, le digo yo. ¿cómo quieren que vaya a buscarla de regreso? tengo que impresionarla, tengo que dejarme ver de forma especial por ella. incluso en algunos pueblos en que voy llegando sobre el caballo y mi manto rojo, se me ha tildado de loco, de psicótico, de enfermo mental. seguiré la ruta, quiero llegar así hasta nuestro hogar, montado aquí, que veas que el camino fue largo y difícil. pero cuando llegue, sé que todo cambiará. me bajaré del caballo, te abrazaré, te besaré, me sacaré la capa y te la daré como señal de que hemos vencido.

tu a.

carta 2: el cuatro de corazones

goø, te escribo para decirte que me encontré una carta en el camino. es un cuatro de corazones. estaba tirada entre unos matorrales, donde me puse a dormir, a descansar después de comer. yo iba desde a hasta x, pero a medio camino tuve que echarme a dormir la siesta. cuando desperté vi que la carta estaba junto a mí. estaba dada vuelta, boca abajo, o como tú lo digas. ¿qué significará? ¿lo sabes? yo realmente no lo sé. la tomé en mis manos y la metí dentro de mi capa, en un bolsillo interior que tiene para guardar los tesoros y las cosas de valor. durante todo el viaje la fui palpando, me metía la mano al interior de la capa y la tocaba, la acariciaba, constataba que estaba allí, que no se había caído en el camino. cuando llegué a la posada, le pregunté de inmediato a la mujer que me alojó anoche. un pueblo cerca del sur de todo. la mujer me dijo que son varias cosas, un problema familiar, un amor en casa, un hijo, un lío sobre todo. ¿qué lío será? dime que entre nosotros nos los hay, que somos una pareja feliz, que se ama, que espera que llegue el día para disfrutar de esas tardes y noches eternas. pero sí, intuyo que algo está pasando, creo que puede ser así, creo que la mujer ha dado en el clavo, ha acertado. dime si es así. no he podido dormir bien estas noches. te extraño. me pongo a aullar en los caminos, como los lobos. he llamado al fijo y nadie contesta. ¿estás de viaje? quisiera que hablemos. estoy cansado del viaje. tal vez no debí hacerlo.

a.

3 comentarios:

Sol en agonia dijo...

qué bello! me gusto lo que escribiste

claudia apablaza dijo...

lo pudiste leer?

RChS dijo...

a mi me gustaron alunos signos :p

se puede leer ? es que yo no sé como !

Besos