sábado, 30 de julio de 2011

los libros que nos agarran del pescuezo y nos llevan lejos



mientras leía el libro de mathias enard, habladles de batallas, de reyes y elefantes, me di cuenta que es de esos libros que nos agarran del pescuezo y nos lleva lejos, a volar. igual que el libro de korolenko, sin lengua.


ahora ese viaje tiene matices, dependiendo de la distancia con que el que escribe aborda o se aproxima a la realidad que le toca y le corresponde. la distancia de korolenko no es tal. es falsa. la veo yo desde la lectura que hago cien años después de su publicación. para su momento era un libro que reflejaba tal cual la realidad que vivía el autor. la de enard lo es desde donde se mire. y me agarra del pescuezo y me lleva a volar, me lleva lejos. más que nada porque no reproduce el ahora, sino el viaje que hace miguel ángel (michelagnolo) a construir un puente en constantinopla.






precisamente de leer a clásicos v/s leer a los contemporáneos es que hablábamos hoy con @jordicorominas e @hijotonto,







a propósito del conflicto tao lin, que no llegué a comprender del todo.







y al final leer a los contemporáneos no tendría porqué limitar ese viaje, aunque por lo general lo hace. el autor se centra en el ahora, obviamente que para no caer en literatura chorizo, masiva, en que se generan tramas maravillosas para captar la idiotez del lector. se centran más en el cuerpo, en el instante. o en el recuerdo de una realidad.







el libro de enard es una excepción a esta regla. pensando lo maravilloso desde el lenguaje y no desde esas máquinas de hacer chorizos editoriales.







me agarró del pescuezo







2 comentarios:

Sol en agonia dijo...

¡Allí hay que irse a vivir, allí es donde hay que morir!

claudia apablaza dijo...

al pescuezo?