jueves, 10 de marzo de 2011

¿es peligroso estar en fight blog?


me invitaron a participar en fight blog
acá va el manifiesto que preparó el gran ibrahím berlín (o el mejor crítico español)
todos los días subirán a un nuevo autor invitado.
(¿es peligroso estar en figth blog?)


Hace un par de semanas, encajado en un urinario de Avenida de América diez minutos antes de tomar un autobús hacia Barcelona, torcí la cabeza y vi el siguiente graffiti escrito en rotulador rojo sobre la tabla de aglomerado que hacía las veces de mampara, separando el urinario anexo: «SI TE GUSTA VER CÓMO ME FOLLO A TU MUJER, LLÁMAME», a lo que alguien respondía: «LLÁMAME TÚ CABRÓN SI TE GUSTA VER CÓMO ME FOLLO A TU PUTA MADRE». Advertí entonces de que la paleografía de la dialéctica anónima-agresiva en Internet se encuentra en los fascinantes y goyescos duelos a garrotazos de graffitis en los lavabos.
Que no os engañen: a los creadores contemporáneos les preocupan las agresiones, calumnias y difamaciones anónimas vertidas en la red, y la imposibilidad de ejercer un control sobre ellas. Al menos por lo que he podido comprobar, constituyen un tema de conversación más o menos frecuente. (Una experiencia que curiosamente ha servido para preparar el terreno hacia nuevos discursos y giros en la crítica y la narrativa, o desde luego ha surgido de forma paralela a esos cambis. Pienso en las críticas al nepotismo —que han planteado un intenso debate socioliterario, cada vez más presente, sobre la situación, legitimidad y honestidad del medio editorial—, a las estéticas de la hipercita, a la complejidad de ciertos textos, o al uso y abuso de jergas especializadas, por citar solo algunos ejemplos que por aquí he podido encontrar en estos años.)
Es inevitable admitir que, como herramienta de divulgación y nuevas formas de periodismo cultural, el blog, poderoso medio para publicitar a las nuevas hornadas de creadores, no se encuentra en sus mejores momentos, y en ocasiones llega a convertirse en apéndice de Facebook, Twitter y demás medios donde la réplica anónima no está permitida. No quiero decir con esto, no obstante, que empecemos a asistir al declive de esa época dorada del periodismo cultural postfanzinero que han sido los últimos cuatro o cinco años; simplemente, Facebook y Twitter se adecuan a una temporalidad más rápida, y raro es el día en que una noticia cultural no provoca extensos e interesantes hilos de discusión. Con todo, el blog parece haber quedado en buena medida como un soporte para volcar comentarios de lectores anónimos, o bien usuarios desconectados de esas redes de intereses.
FIGHT BLOG nace así como laboratorio para la gestión del odio. Una peregrina y conceptual obra de arte y homenaje a los años dorados del formato. Sindicato vertical que tolera las agresiones contra los autores que ustedes que más odian, gestionado por ellos mismos, hatajo de cretinos merecedores de escarnio público. Un gueto residencial en donde centralizar malévolos foros de Internet y no entorpecer la discusión en los hilos. Única condición, obviamente: atenerse al autor que se ofrezca a la iniciativa. Google Ads, mediante, confiamos en rentabilizar la energía de los haters en causas sociales. Tanto si funciona como si no, luego no digan que no promocionamos la plena libertad de expresión. Usted tiene la última palabra.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de publicar en el fight blog. No creo que sea peligroso.

Creo, en todo caso, que tienes un gran par de ovarios para exponerte.

Disfruto tu Diario de las especies.

¿Qué tal Barcelona?

claudia apablaza dijo...

hola. gracias por lo de diario. ha sido divertido el fight blog... duelen las punzadas, no creas que no. se siente un pinchanzo, pero pasa rápido. es parte del manifiesto de don ibrahím