jueves, 29 de abril de 2010

querido anónimo





querido anónimo:


siento no dejar entrar sus comentarios en este blog. siento pensar que le temo desde que abrí este blog. siento no dejar entrar sus comentarios. siento pensar que usted es el infierno, el demonio, el dolor, el fin.
pero sepa que a ratos lo abro y no se da usted cuenta. usted no alcanza a postearme. ¿por qué no se da cuenta? lo siento mucho por usted. usted, usted no se da cuenta, querido anónimo. ¿por qué no se da cuenta cuando yo abro mis comentarios a usted?





atte
(y esperando que llegue esta semana querido diario, de lesley arfin)




10 comentarios:

Puente de Saturno dijo...

El anonimato envalentona al conocido para hacer la desconocida y al desconocido para inmortalizar un ataque con palabras que hieren donde el acero no puede traspasar.

Si a Da Vinci le hubieran arrojado un balde con pintura apenas termino La última cena y, fresca como la sangre recién derramada, se arruinara una obra maestra, lo conoceriamos más por su pataleta que por las obras.

Eso teme un artista, a que se arruinen una obra pero, en secreto, teme además que hieran su orgullo, que desestabilicen su equilibrio, que revelen su vulnerabilidad.

Control absoluto.

Las redes sociales comprenden esta inseguridad y otorgan un poder, tal como la mafia, de silenciar.

Saludos :)

claudia apablaza dijo...

apuntado. gracias

Luis Vea dijo...

Claudia, debo decirte que acabo de empezar tu Diario de las Especies. Quizás cuando lo tenga concluido tengas tiempo de responderme a un cuestionario para publicar.
Abrazos varios.

claudia apablaza dijo...

sí, luis, me parece.
ya me dices algo
gracias
claudia

Querelle dijo...

Esto es un mensaje de un anónimo, de un cualquiera, de un don nadie, de una máscara tonta...

La mala fama me llega
y yo con estas pintas

besito

claudia apablaza dijo...

querelle y san marino.

Querelle dijo...

ajá... Es que todos piensan que nací en Brest, pero sólo allí me licencié en fechorías y amores bandidos.

Procedo de la queja, de la pelea, sí; pero de la de alta alcurnia, de la estética previa,

dicen los entendidos.

claudia apablaza dijo...

ay, qué malentendido con su isla marina. y yo que pensé que estabas allí.

Darío Rodríguez dijo...

Por fin con "Dublinesca", mi querida Apablaza. A Colombia no ha llegado - no legalmente, por lo menos -. Como preámbulo, el hecho de que entre su papá y Vila - Matas la estén salvando, promete. Y no soy anónimo: mi nombre es Darío Rodríguez. Vivo en Duitama, una ciudad intermedia de este país en ruinas y comicios electorales.

claudia apablaza dijo...

odradek
sí, me quedan 20 pàginas para acabarlo. mi padre me salvò de esas enfermedades... me regalò dublinesca.
en colombia ya deberìa estar. es una trastrastrasnacional.
escribirè algo de dublinesca. el señor a.s. y los señores de la revista g. me lo han pedido.
voy a ello.
y espero que el libro llegue en algún momento de todo.
saludos