domingo, 16 de agosto de 2009

el niño maldito








ahora mismo iría a una librería y compraría el niño criminal de jean genet, publicado por http://www.erratanaturae.com/, además de obra suspendida de evelyn waugh, y luego iría al cine y vería mishima: una historia en cuatro capítulos, pero las librerías están cerradas y hay fiestas en gracia y hay demasiadas personas; para llegar al cine hay que pasar entre personas disfrazadas de diablos, animales y gatos asesinos que tiran petardos al lado y luego me pongo alérgica, no paro de estornudar, e incluso a veces mis ojos lagrimean un poco y debo tomar un vaso de agua o decirle en secreto al que me acompaña que eso me está sucediendo para que por favor tome las precauciones o por último para que no me deje sola allí con esos temores, aunque después descubra que iba caminando sola en esos paseos.
pero mañana sí que intentaré ir por la tarde, o por la noche, o a cualquier hora que tenga libre.
además he estado pensando en eso de las ideas generales que circulan desde siempre y además de una forma extraña de censura que descubrí ayer, pero no voy a nombrarla ahora, por razones obvias, o razones que si las nombro podrían actuar libremente en su doble o triple estado.
y para terminar y como punto aparte, y acá la confesión última y no voy a volver a referirme a esto nunca más, es decir, quiero que sepas que lo importante de esto es que detrás hay algo tremendamente personal o íntimo, infinitamente; ¡oye! quiero decirte que todo eso de los disfrazados eran secretos y temores de infancia solamente o no sé, llámala intimidad a la que me fui acercando desde siempre hasta llegar a soñar o tener la ilusión por un segundo de ser una especie de niño en una cuidad ajena que no habla el idioma local ni el lenguajeo general o contemporáneo.
(ayer terminé cuaderno de la gran vía. ya comencé a revisar, y las cucarachas, la maternidad y la mujer con ilusiones de tener por segundos cara y actitudes de niño son sus ejes principales)

4 comentarios:

Maori Pérez dijo...

Usted tenga pieza con llave, que yo nunca tuve cuando niño. Y su error? Fascinante. No haga falta en predicar con el ejemplo. Que los niños son crueles con los niños que no lo son. Y lo mejor de la ternura es cuando se acaba tirándose del puente.

Gracias por la crítica. No diga que no es, porque voy a empezar a pensar que la biblioteca del vecino le importa más que la verdad.

Suyo,

claudia apablaza dijo...

ya dije que no lo era, mao; el estado gatuno pasó por el frente de casa, y yo sólo miré por la ventana ese paseo, pero estoy en una terapia de recuperación desde ayer.
tu nuevo blog de osos polares es enorme. felicitaciones!
claudia

carmen moreno dijo...

No imaginas lo difícil que resulta encontrar algo de Genet en español, así que ahora mismo lo pido.

El de Zambra ya está reservado.

claudia apablaza dijo...

hola, carmen!
qué bien verte por estos lados.
parece que el de genet está en la central, y el de zambra, supongo que en la misma editorial.
esta tarde leo el relato.
beso!