domingo, 31 de mayo de 2009

sospecha









obviamente que estaba en este ejercicio de sospechar después de conversar anoche con PT (y de cerrar toda la ruta en diagonal que se inició hace un año aprox. y fue tan necesaria por donde la narre) y de llegar a la conclusión cristiana del asunto y bueno, allí estábamos hablando de esos detalles que hicieron que A y C no volvieran a hablarse (en esas minúsculas ficciones) a pesar que se conocían desde niños y ese corte radical del asunto, y no estaba pensando en el sentido de misoginia que deambulaba por las calles de mi barrio universitario, pero sólo hablábamos del detalle ateo que recalcaba PT y que era el punto que me interesaba y después me dio esa saudade de la falta completa de generosidad del-que-camina-en-la-vereda-del-frente.

luego fui a casa y dormí y desperté con el recuerdo ese de que hh pasaba una noche del viernes 29 de mayo por santiago y lo veía y hablábamos de eso de los ángeles en el olimpus, hasta que nos abrazábamos y él se iba a baires, a paraguay y tratábamos de explicarnos en 34 frases de un segundo y qué pasó con eso de los 159 posteos (post-cuba).

después comencé a leer acqua alta de torche y recordé que una vez alguien dijo el joven torche, y yo había leído antes de escuchar eso en compañía de actores e incluso fui al lanzamiento y bailaban unas niñas y regalé unas cinco veces en compañía de... y busqué súper héroes, y no estaba en todo santiago, pero supongo que en-algún-momento-voy-a-encontrarlo.

después soñé que me iba nuevamente a esa iglesia en praxis (a fines de junio), reformed united church, pott street, london E2, metro bethnal green, y todos me preguntaban de la literatura, la literatura latinoamericana contemporánea y les decía, después hablamos, a fin de año, ahora me voy a navidad.

en fin, hace rato que esperaba leer acqua alta, y ahora estoy comenzando a leer y releer todas las variables que propone para recordar el joven a un otro amado (adorado, idolatrado, idealizado) y encontré en un capítulo una de las voces de en compañía de actores y otras del gran B, y por minutos me reconcilié con eso que deambulaba como sospecha de falta-de-todo (mi estado de fractura).

8 comentarios:

blackjacket dijo...

myrna solotorewsky tiene un artículo iluminador sobre la literatura hispanoamericana: "estetica de la totalidad y estetica de la fragmentación", así se llama la cosa. idea central: rastrear cómo en la narrativa se da cuenta de la pérdida de la unicidad de lo real, resultante de una experiencia prágmática: la inseguridad ontológica: el mundo pierde su capacidad de ser uno y único, destrozándose. predominan narradores que dudan acerca de la auténtica capacidad de la razón y piensan que la experiencia que llega resulta inabarcable e incomprensible. Si la modernidad privilegió la configuración de mundos posibles comparables con la realidad, estableciendo así una función didáctica vinculada a señalar "lo que está ahí", la contemporaneidad, en cambio, sustituye esta función por la configuración de mundos posibles no informados por la realidad ni informándola. mundos que se contemplan como realidades autónomas; mundos imaginarios que no tienen correlato en la experiencia concreta: hay que verlos en sí mismos. resultado, hablando reduccionistamente a estas horas de la mañana: el predominio de la función estética. Finalmente regresamos a lo mismo: el dios de la fe o el dios de los filósofos. Creo que es posible reunirlos.

tristemente el amigo que se despedía lo hacía por una tristeza provinciana: escapar de la gran capital y su diálogo de sordos. pero los humildes no se van a barcelona.

mañana iré a misa en navidad. también puedes ir. Siempre es posible regresar.

te saluda

cristianamente, desvelado, excusándose de tanto espacio utilizado,

el infiltrado número 8

;)

claudia apablaza dijo...

infiltrada, no borres el coment, antes quiero alcanzar a comentar
saludos navideños
desde la sexta

claudia apablaza dijo...

sabes que ayer, en msn alguien decía: a mayor coincidencia, trama; a menor coincidencia, cotidiano. y ya que estoy en esa totalidad de las coicidencias espantosas, es decir en la posibilidad de la trama, todo se ha vuelto más inabarcable, de allí la cercanía a la navidad como única salida, ya que la prosa, como le decía a p. el viernes, me la destruyó el bellísimo de perec. entonces, qué me queda? leer tus textos, asistir a praxis, no leer a perec por unos meses, agarrar al maldito de vargas llosa y cia..., y... y siempre estoy regresando, no me fui jamás, sólo imaginaste que me subí a un bus hasta calama.

blackjacket dijo...

Haces trampa… tu comentario es igualito a los de A.A…. el problema literario-existencial también…. a esa niña le gustaba deconstruir… ¿y después qué?...

en la universidad, luego de quedar en estado de suspensión, medio abismados con tanto derridá y culler y cia., llegó el profesor aguilera y nos contó que al final de todo aparecía gadamer con viejas reflexiones para deconstruir, pero hermenéuticamente, sin perder una dirección fundamental íntimamente vinculada con reflexiones del mundo de la filosofía. Y de la teología. Como leer cuando escribes "estar en la posibilidad de la trama", y pensar qué pasaría si pudiera leer "estar en la posibilidad del sentido". Sentido. Pero entendiéndolo desde la teología. como la coincidencia posible de mí mismo conmigo como coincidencia con mi mundo… queriendo decir: que lleva a la coincidencia posible de uno mismo con su ser en el todo, como coincidencia con los entes en su totalidad. Quizás desde esa totalidad (perdida, oculta, silenciada, etc), intento repensar la frase de Droguett, que se me ha vuelto tan recurrente: “escribir es llegar a ser hombre”. A propósito… traes a V.LLosa.... y pienso en Pantaleón, en la cita sobre el crucificado, las menciones a la Gran Prostituta y otras referencias bíblicas, intertextos que dan una delicada profundidad al libro... vertiente mitopoyética rastreada por cierto, por aguilera y goic en la narrativa hispanoamericana, dentro de lo que solotorewsky llamó binariedad: intermedio entre lo totalizante y lo fragmentario: obras divididas entre la búsqueda de centro, y su propia diseminación... como en ese libro tan bonito, tan frágil, de Eduardo Mallea: “Fiesta en Noviembre”… (se lo presté a un amigo del bosque… después de eso sólo lo vi una vez… pero eso sí que fue como un sueño)

obviamente que muchos no quisieron oír al profesor aguilera. le llamaban traidor. decían que había apoyado a los militares durante los años que todos sabemos. decían también que ya no creían en nada. ni en los presocráticos… ni en filón de alejandría… ni en san agustín… ni en el profesor Heidegger….

Hoy Francisco Aguilera sólo da clases en una universidad privada…
Pasa las navidades solo. En su gran biblioteca.

claudia apablaza dijo...

estimado
uno de los grande momentos de mi microhistoria fue la conversación que tuve ayer con mi padre. creo que ayer escontré nuevamente, acá en la sexta eso que tú llamas : "la coincidencia posible de mí mismo conmigo como coincidencia con mi mundo…", tarde, muy tarde por la noche, después de algunos llantos y temores marranos, por no decir porcinos, creo que di con ella-
el asunto es que le pedí a mi padre que me ayudara a resignarme y a decir no al nuevo viaje, a que me ayudara a la redención total, y decir, ok, ya estoy acá a esta hora y acá me quedo, pensando que estos viajes sólo han sido producto de esta inestabilidad de el mí mismo conmigo. lamentablemente él despachó mi hipótesis por débil y por apresurada. mi padre, hombre creyente, me llamó a la detención, cosa que "sus y mis" (nuestros, tuyos y míos: aguilera, jofré, schopf y cia) profesores de literatura jamás hicieron y menos los de psicología que me alentaron a terminar en el quinto coño decontruyendo hasta el respiro que mi abuela, tiernamente realiza los días domingos en que toma té con sus amigas del barrio.
bueno, decía que mi padre me dijo que me detuviera allá, que tomara por disciplina el baile sufí (siendo él aparte de cristiano, de otra disciplina afín al sufismo), y que pariera un niño llamado vicente. luego, que regresara y lo volviera a interpelar, pero ojo, que no se contara a mi madre, que ella sólo sigue una senda y obviamente su mirada es la que produce el salto sobre salto, eso que llaman a.m.o.r.
desde el río (post-sapos)

blackjacket dijo...

La definición que te di la aprendí de un señor llamado B. Welte. como en el alcibíades, equivaldría a decir, que eso que se llama sí mismo, es en el fondo, la realidad del “nosotros”, captada en uno que ve dentro de sí, el mismo principio que informa a todos los entes (“coincide con una totalidad”). Un día que andaba un poco triste, llegó a mi correo un mensaje del No: “la realidad del nosotros no se pierde nunca. es lo mas humano de lo humano. pero esta sepultada”. como si recuperar-me, pudiera ser, también, recuperar-nos…. como en la tarea escrituraria…. como en la poesía…….. ¿has visto a ese poeta?... me sentí mal al oírle negando su voz poética, tan cristiana, para decir: “yo no creo… es otro el que escribe”… nuestro poeta de chile… no se arriesga en su escritura, se resguarda… “es otro el que escribe… yo soy yo”. entonces recuerdo por contraposición un verso del profesor Heidegger, diciendo del lenguaje: “primerísima juntura de la más próxima proximidad”, por no hablar, claro, de una cita obvia, pero siempre abierta a la recomprensión: “el lenguaje es la casa del Ser”.

no imaginé que te subías al bus. en realidad pienso que todos nos subimos a él. luego vinieron los ultrasionitas y capturaron, como te decía, al número 8… los amigos del bosque se ocultaron en la zona sur y comían puros pepinos como en los viejos tiempos… tú… tú también andabas perdida, pero en otra realidad del juego, en otra dimensión… había bastante ruido pero a veces, a veces ibas al río y recordabas cosas y entonces era como si pudieras oir la voz del general mercury.

hacía meses que nadie sabía de él.

blackjacket dijo...

pero en su diario, encontramos este poema:

"Tendremos el valor de reunirnos esta noche
padres y hermanos, la novia que no tiene a dónde ir, el vecino cordial?
Y el buen amigo de la infancia -qué sería de ella sin él-
encontrará esta noche
el buen camino entre su corazón y el nuestro?

El cardo ha destronado a los niños que fuimos y fantasmas perdidos en el reino del cardo
buscamos una calle en el desierto, la calle de la infancia
el buen camino entre el polvo y nosotros
nuestras lágrimas en los charcos de agua pantanosa”

("Navidad", Lihn)

claudia apablaza dijo...

si tuviera que recomendar a lihn, lo haría a ojos cerrados, la verdad es que me es difícil negarlo, y sabes, persona "_", he llegado a la conclusión que debo recomendar al joven torche. su libro es lo más cercano a un todo que he encontrado últimamente, yo andaba buscando a esos todos libros que adoro y está en cada palabra de acqua alta. por favor, ve por él a la librería más cercana a tu casa, y no te canses de leerlo. sé que las primeras páginas son áridas, tanto como glosa de saer, que narra desde mil puntos una sola escena, pero luego de ese viaje en que no hay cielo, viene la redención del personaje y se abre la posibilidad de la trama. yo encantada, de verdad, además que el encierro que se me viene por mi necesidad urgente de escritura se volverá más feliz al haber leído esta novela.
creo que no te he comentado ese encierro que se me viene, pero lo vislumbro con toda la felicidad, porque el salto sobre salto, el niño sobre niño se me hizo árido, muy àrido y ahora vuelvo a ese conmigo mismo, redimida, pero sólo porque pude leer este libro antes de partir.
yo sabia que la literatura salva, señor "_", aunque el gran poeta que es "z" ha dicho lo contrario. la literatura salva, lo es todo.