viernes, 8 de mayo de 2009

en defensa de auster/ o de los escritores



en defensa de escritores sobre otros escritores y sobre otros es un tópico y un quehacer, para algunos un deporte, un vicio, un estado permanente, una necesidad, una psicosis espontánea, un delirio, una afición, una forma de tomar una posición, una política, una salida a su incapacidad. luego el posterior daño, la acusación, la amenaza, la miradilla de rabillo, el dedo que te señala, te apunta y las demases, y que te dice: ya no serás parte, ¿parte de qué?, me pregunto, si ni siquiera mis amigos me decían que lo era... pero después y sobre todo o además, la defensa aquella como una posibilidad, por una parte de construirse de reparaciones de esos daños (alternos todos y disímiles todos como cada sujeto que existe... y así pensar la propia vida en relación a esa posibilidad de vivir reparando lo que se va dañando en el caminito, como un chal tibio/húmedo/caliente/humeante/que protege por fin y una sola noche tal vez) y por otro, y la que corre alterna, es la de ficcionar y caer en el texto, en la letrilla impresa ante cualquier otra cosa, una convicción de anoche y siempre, después de leer este nuevo cuaderno de vila-matas, publicado por ediciones alfabia http://www.edicionesalfabia.com/, y de visitar la red, y de entender que su defensa no era la defensa de auster porque en españa se enteraron de que en usa no era el idolatrado, sino que la necesidad de escribir, de narrar, de dejar algunas hojas en blanco al final de la página, para que alguien definitivamente deje de hablar estupideces y se dedique a escribir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué puedo decir... Vila-Matas siempre ha sido un cómodo genio, y de ahí que sea inevitable, para los que nos quedamos leyendo de noche, y estamos calentitos debajo de frazadas y, claro, debajo de la noche, que se viene, que nos sea fácil encantarnos con este loco.

Me gustan estas exploraciones de estilo que estás llevando a cabo. Cada vez me dan más ganas de leer lo que estás escribiendo ahora.

Maori.

claudia apablaza dijo...

mao
extrañaré a ocioso guerrero, ya me había acostumbrado a leerlo. sobre todo sus comentarios acerca de libros.
claudia