domingo, 1 de junio de 2008

escalas humanas

comenzar a ser ecológico con las palabras, saber definir todo en escalas humanas, me dice salvador que ya llegó a casa después de un largo viaje. me trajo por fin un libro de elizondo. elsinore: un cuaderno. lo leo apresurada. leo de noche. los cuadernos, los diarios. al otro día nos buscamos. esperamos a que ese avión despegue y me digan que todo está en circulación, los amigos, los enemigos, las partículas, mi novela. despegar y aferrarse. medir la perspectiva. la distancia. ver las ciudades minúsculas. despegar. ser conciente de la propia escritura, me dice salvador. como ellos. dormir sobre el sueño de elsinore. despegar. despegar. dice la azafata o aeromoza o esa mujer que me mira y me obliga a mirar cómo es que se usan las medidas de seguridad. sólo si te alejas serás conciente escribe vila matas. travel security. ser ecológico, escribir poco, ser minúsculo. escribir demasiado, como levrero. poner el aceite en un tarro ecológico. usarlo después como gasolina. escribir minúsculo como elizondo. nadie me ve ahora. estar en silencio todo un día, me dice salvador, y me dice que aprenda a autoeditarme, que la vida es sólo una autoedición constante y me acompaña. parte de cero. me cambia los adjetivos, a veces los verbos. veo de lejos a vila matas y no me atrevo a saludarlo, que salúdalo, por favor, me dice salvador. elizondo, elizondo, le repito al oído. sueñas con él. salúdalo. vamos por elsinore. no te confundas, me dice ahora. estamos en el aeropuerto. yo mientras compro y leo y camino con todos los exploradores. y me creo una exploradora sobre ese avión a madrid. lloro. llorar porque no quiero salir volando por la ventana. transpiro. leo niño de vila matas. ¡hasta cuándo! ¡salúdalo! veo una nube, la ciudad que se aproxima como escala. que se aleja y la veo como pequeñísima casas ecológicas, tan pequeñas, a escalas humanas. eso, tan pequeñas son ellas, me dice salvador. ¿para qué te compras tu ropa en la sección de niñas? me compro buenos aires: escala 1:1 en madrid para enseñársela a leonardo. no me gusta casi nadie, salvo incardona y oliverio. cuestan las escalas, las esperas, salvador tardó cuatro meses ahora. medir la perspectiva. hacía tantas escalas. el arca, el pack, el doctorado. por mientras leonardo me decía que observara sus libros y escogiera uno. todos somos conscientes, me dice leonardo valencia. todos. en el laboratorio. somos conscientes en el laboratorio, cada uno tiene su propio laboratorio. ¿entiendes? llévate a casa la novela luminosa de levrero me dice leonardo. me dice que sí, que ese puede agradarme. que la lea rápido, que puede agradarme. la miro, la tomo, la leo. recuerdo mi diario. leer doscientas páginas en una hora. recuerdo a vila matas. intentas escribir sobre la familia desde una escala. lloras porque no puedes hablar de tu familia. a elizondo. elsinore. nadie escribe sobre la familia. digo que veo una línea, leonardo, veo una línea sutil. nadie escribe sobre su familia. estamos diciendo que estamos escribiendo. ¿sabes? ¿do you know? es eso. ellos estuvieron diciendo que escribían. elizondo que soñaba con la huida a LA desde elsinore y que estaba ella, la mujer o mrs simpson. vila matas que se reconstruía. es decir, digo, en su exploración buscando enterrar su pasado. vamos en el autobús número 24 de barcelona, robando frases a los desconocidos. decía ya no quiero escribir en primera persona, no quiero robar frases. quiero ser, ser carver de una vez. somos de terceras personas. podemos escribirle a la familia, a los niños ¡por favor, no estamos solos! y levrero desde su montevideo soñando con CHL y terminar enamorado de marcha de las hormigas, de todas las mujeres-vocales. elizondo con mrs simpsons, vila matas con sus compañeros de oficina. o con ese NIÑO. pero ya no sé si me agrada en este libro. veo nubes. tal vez las de rebe. las de guggenheim que vio levrero. me duermo sobre doctor pasavento. me quedo dormida allí. no me agradan sus exploradores ahora, salvador. ¿entiendes? por mucho que esté a punto de publicar mi primera novela, por mucho que esté feliz, lejos de las antologías (¡por fin!) y constuyendo todo mi mundo a escalas humanas.