miércoles, 16 de abril de 2008

las almas muertas

regresé de londres. no lo supe todo, pero recorrí, caminé por todas las esquinas. me quedé sentada en la habitación de freud. algunas horas. él analizaba a sus pacientes. yo pensaba en mi novela. alguien apretó el flash y yo estaba ahí. no se pueden tomar fotografías, escuché. no me di vuelta. no se puede, señorita. no, no, no. volví a escuchar. alguien me agarraba del cuello. alguien. siempre. yo que hice mi tesis en freud. señores, por favor. no sé lo que es la literatura, no sé lo que es el psicoanálisis. ¿ah, no? me decían ellos. ellos, mis profesores de la universidad de chile. el campus juan gómez millas. señorita, ¿usted no lo sabe? váyase a la facultad de filosofía y humanidades. váyase de aquí y no tome fotografías. ahí tiene su cartón. no diga. no digas eso me dijo uno de ellos. todos. es que sabes que hay un problema. mira. espera un poco. te lo explico. y yo seguía mirando el panorama. y el texto de freud decía: el yo, el yo y el ello. la pulsión de muerte va más allá. más allá del principio del placer. en 1920, cuando descubrió tanatos. dominando sobre la vida anímica. y la lengua se le infectaba. nadie pudo entrara a su habitación a darle de comer. en la boca, digo. y yo lo defendía en la sala número 12 de baldomero lillo. del campus de ciencias sociales, decía. perdón. la puertas se me confunden. sabes que cerca de esta foto los torturaban. yo entraba y salía de las facultades. de las habitaciones. del diván. la habitación número 12 para óscar castro en casa de mi bisabuelo. después, mejor, váyase a estudiar letras. mejor, escriba prosa y no poesía. el gato, como llamaban al profesor, me dijo que no hablara así de goethe en la escuela de ciencias sociales. que le daba miedo. que no me confundiera. que no dijera que eso de lo posmo. y yo seguía sentada frente al diván de ella, mi primera psicoanalista y trabajaba en lom y ella, o ellos. silvia, paulo, alejandra, juan, todos ellos. me dijeron buen viaje. me saludaban desde lejos después. quiero decirles, quiero decirles. hola, hola, león cómo te va. diego, diego zúñiga. quiero saludarlos a todos. de a uno. ¿para qué? luis. deja de decir eso de las asociaciones. para el delirio, decía lopez-aliaga. lanzallamas. es que hacer una asociación libre es fácil, señores. hola. es que me enseñaron en la escuela. después me dijeron eso de goethe y de la compuerta número 12. entra si quieres. luego que me especializara en la dolto, la francesa, para analizar a niños. yo no tengo niños. soy una joven, una joven que sube todas las escaleras. y alguien me dice que viajar es agradable y le digo que conoceré viena. vamos por parte. a ver. comencemos de nuevo. uno, dos, tres. olvidemos todo. borremos. tal vez me lees ahora. tengo 29 años. publiqué por lom ediciones mi primer libro de relatos. en unos meses sale mi novela en méxico. también en chile. luego, luego, el otro de relatos y. hola. elena méndez, de sinaloa. también, sabes que fui a una gran librería. en todas las vitrinas la campana de cristal de silvia plath. me compré un ejemplar. está sobre mi mesa de noche. ella murió a los 29 años. puso su cabeza en el gas. es que. es que. no sé mucho más. me gustó su libro ariel y cartas a mi madre. escucho nuevamente a morrisey. de regreso en barcelona. termino de leer las almas muertas, de gogol. recuerdo así a giaconi. un hombre en la trampa. todo. todos los libros de claudio giaconi. a pesar de todo. él ahora está muerto. no iremos a pichilemu a comer jaibas con una mano. leo a gogol, las almas muertas. decía, decían que eso es una contradicción.de que a uno le roban el alma y a cambio piden dinero. en el norte. en san pedro de atacama. las almas no pueden morir, le dijeron a chichikov. no se contradiga. a pesar de todo. es decir, y en definitiva. a pesar de que acá y allá no se pueden tomar fotografías.