viernes, 18 de enero de 2008

dado roto



con iván humanes, autor de libros malditos, lector y visitante frecuente de senderos medianamente oscuros, ya comenzamos a navegar con nuestra revista virtual, descargable en pdf y encargable a lulu: dado roto




este primer número
roberto contreras y su crónica RAZA,
margo glantz y SAÑA
bruno montané y LA LENGUA / SIEMPRE
tulio stella y su FAMILIA FORTUNA
régis bonvicino y ACONTECIMIENTO/ ANTIMUSEO /SIEMPRE
antonio tello y CUATRO POEMAS
rolando sánchez mejías y EL ARTE DE GRAZNAR
y etc, etc...

en la editorial decimos...
después de algunos meses jugando a tirar los dados en más de uno y tres bares, apostando la vida en ocasiones, en otras tan sólo intentando matar el tiempo, entre lecturas y copas, fueron apareciendo nombres y textos. algunos autores, incluso, se añadían desde la barra y se sumaban al juego. es evidente que no pedían a voces la publicación, pero tanto nosotros como ellos éramos conocedores de su destino. que era, a la vez, nuestro destino también: jugar a literatura, saber qué material arenoso se condensa dentro del dado, revolver las tripas.
estuvimos sentados en el mismo sitio, meses, sin mirarnos. años. lanzar y lanzar. jugadas ciegas. romper en silencio. apostar por éste o aquella. decir. no mirar. la primera tirada es la tirada de la salida, dijimos. lo hacíamos sin manuales ni instrucciones de uso. todos queríamos conseguir el cero (que casi es lo mismo que decir que todo escritor honesto debería tender a conseguir el cero). hicimos apuestas y sacrificamos. fue lo más duro, pero sacrificamos. es un juego, decíamos. se juega a varias manos, invisibles. hay jerarquía de posiciones. a pesar de que parece evidente, en nuestras reglas un tres no es igual a un seis ni tampoco igual a un uno. porque para nosotros a veces un uno es mejor que un seis, y qué decir del cuatro, o del dos, sin ningún añadido, que más de una vez ha sido nuestro número ganador. pasamos en ocasiones. en otras, apostamos todo por una línea. en la última partida apostamos todo (que ya era poco) por un adjetivo. ¿o fue un pronombre? eso fue una mañana, cuando ya no había más que apostar. todos dormían. no concebíamos el motivo que fundamentaba ésos dados poliédricos. abrimos los ojos, olvidamos las reglas, los bares, las apuestas desenfrenadas, las jerarquías, rompimos los dados y comenzamos.
¿y qué numero se esconde dentro de nuestro dado? ¿acaso no es un número? ¿y si fuese una palabra? la única palabra posible… dado roto nacerá y renacerá cuatrimestralmente, alimentando la gran red con textos digitalizados y procurando que el propietario celoso conserve en papel las jugadas. combinando los textos con las ilustraciones.
ignoramos las tiradas que vendrán, acaso todo forme parte de una única y exclusiva tirada. en cualquier caso el jugador sabe que lo que importa es cómo comienza el juego, en el tránsito del mismo está el placer. el final no debe calcularse de antemano...
como lugar de recreo especial en cada número seleccionaremos una editorial concreta y real, en este caso el azar ha hecho que libros del innombrable, desde zaragoza, nos regale un hombre elefante y un diccionario pánico. animamos la apuesta, abrimos la mano, y esperamos que gauchos y tahúres encuentren en dado roto su lugar común.