viernes, 30 de noviembre de 2007

reciclaje bíblico: política y ecología






entrevista publicada en www.sobrelibros.cl




elegías a dios y al diablo, samuel solleiro, editorial lengua de trapo. madrid, 2007


dios está en un frasco de vidrio y me siento tocada. muere en ese frasco y me siento más tocada aún. lo vuelven a crucificar y me río un poco. un pescador de hombres pesca un hombre en el mar pero no sabe qué hacer con él. debo reconocer ahora que creo en dios, y que elegías a dios y al diablo, de samuel solleiro, también me da miedo. miedo y risa. son trece cuentos de un humor negrísimo. primera vez que leo a un escritor gallego y él me pregunta si pensaba que en galicia me iba a encontrar con un prado verde y muchas vacas. no lo había pensado todavía. galicia no me sonaba a vacas, pero sí me sonaba a jamones y, para bien o para mal, soy vegetariana. recuerdo el humor de mia couto: un humor extraño. y son finalmente las imágenes, el reciclaje de personajes lo que me atrae. un cúmulo de material conocido pero remontado en un escenario que no conozco. pueblos gallegos. eso tal vez es lo que me agrada de las escrituras recicladas. también se llaman escritores ecológicos en secreto. porque hay escritores que se pasean re-utilizando la materia. un gesto político, dice solleiro. un gesto ecológico, pienso. nada nuevo, me dice solleiro: religiosidad popular pura.
samuel solleiro (tui, 1982) es narrador en lengua gallega. además de elegías a dios y al diablo (traducción publicada en lengua de trapo en 2007) ha publicado dz ou o libro do esperma (2006) y varios textos dispersos. licenciado en antropología, es socio fundador del proyecto editorial estaleiro editora, que publica libros en lengua gallega, y del grupo de rock ataque escampe.

–samuel, supongo que –como la mayoría de los catalanes, valencianos, asturianos– eres bilingüe. ¿por qué escribes en gallego? ¿por qué es tu lengua materna, o vez en ella cualidades lingüísticas especiales para trabajar en tus relatos?
–en realidad me considero monolingüe en gallego, en lo escrito como en lo oral. naturalmente, la cosa no es tan simple. como la mayoría de las personas de entornos semi-urbanos de mi generación en galicia, he sido educado principalmente en castellano. un cóctel de motivos –políticos, educativos, quizá sentimentales y hasta puede que tácticos– me empujaron a utilizar sólo esa lengua por escrito desde, digamos, los quince años, y otro cóctel –uno molotov, tal vez– me hizo desprenderme pocos años después del castellano oral, y me convirtió en el que ahora soy o pretendo ser. todo esto no implica el olvido, claro, sólo la especialización y el trabajo consciente en un campo literario concreto. el castellano no tiene ningún problema en sí. está ahí. como el swahili y el wolof, pero más cerca (con lo que eso conlleva). desde luego ni el gallego ni ninguna otra lengua tiene cualidades especiales para nada, y jamás me manifestaré en favor de su uso por motivos afectivos... (ver toda en
http://www.sobrelibros.cl/content/view/368/6/)